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Jóvenes en riesgo
Friday, 19 February 2010 08:23    PDF Print E-mail
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Salud
Por Ileana Delgado Castro / This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

Una de las mayores preocupaciones de Sonia, una joven madre de un adolescente de 16 años -del que dice que tiene “las hormonas en ‘high’ ”-, es que deje embarazada a alguna de las jovencitas que se pasan “dándole la vuelta”. Lo que nunca se imaginó, acepta, es que su hijo iba a contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Por eso, su primera reacción al saberlo fue de completa negación. “No lo podía creer. Tanto su padre como yo nos pasábamos aconsejándolo de que si iba a tener relaciones sexuales se protegiera”, cuenta Sonia, quien prefirió usar un seudónimo para proteger su identidad y la de su hijo. Cuando el adolescente se quejó de que tenía ardor al orinar y dolor en los testículos, lo llevaron al médico

pensando en que podría ser una infección de orina. La sorpresa del diagnóstico, en cambio, fue mayúscula. El joven sufría de clamidia, una de las ETS más comunes entre las personas sexualmente activas y en aquellas que tienen múltiples parejas sexuales.

El hijo de Sonia, sin embargo, es uno de los 2,048 casos de jóvenes entre las edades de 15 a 19 años, que el año pasado fueron diagnosticados con clamidia, una infección causada por la bacteria Clamidia trachomatis.

De hecho, el reporte de la División de Prevención de ETS/VIH/Sida, que recibe la Oficina de Vigilancia Epidemiológica del Departamento de Salud, indica que para el 2009 se reportaron un total de 2,693 reportes de ETS en la población de adolescentes y jóvenes entre las edades de 10 a 19 años de edad. Y un 90% de ellos fue entre las féminas. “Podemos también indicar que un 97% se encuentra entre las edades de 15 a 19 años”, agrega el director de la oficina de Vigilancia Epidemiológica de ETS, Manuel A. Rodríguez Bidot.

Un riesgo que en los últimos años se ha acrecentado debido a que, cada vez con más frecuencia, los adolescentes se inician sexualmente más temprano. Una conducta confirmada en un estudio poblacional sobre el comportamiento sexual de los puertorriqueños, realizado en el 2008 por la epidemióloga Ana Patricia Ortiz, del Recinto de Ciencias Médicas. En esa investigación se encontró que el 37.5% de los hombres y el 21.4% de las mujeres que participaron mencionó haberse iniciado sexualmente en o antes de los 15 años.

En el estudio también se constató que el sexo oral y anal son dos de las prácticas más comúnmente aceptadas entre los jóvenes puertorriqueños entre los 21 y 34 años. Además, casi la mitad de la población de esa edad reportó haber tenido más de siete parejas sexuales.

“En el estudio se ve un patrón en el que la edad en que se inicia la relación sexual tiende a ir bajando”, agrega Ortiz. Por ejemplo, en los varones de 21 a 24 años, el 41% empezó las relaciones sexuales a los 15 años o menos. Mientras que en el grupo de 35 a 49 años fue de un 37%, y en los hombres de 50 a 64 años fue de un 33%.

Otro estudio, el Youth Risk Behavior Surveillance System (YRBSS), realizado en el 2005 en las escuelas públicas del sistema de educación pública, encontró que el 37.6% de los jóvenes ha estado activo sexualmente. Un 7.0% de esos estudiantes tuvo su primera experiencia sexual antes de los 13 años. De los estudiantes que se encuentran activos sexualmente, según la encuesta, un 41.8% utilizó condón en su última relación sexual y un 11.7% ingirió alcohol o utilizó drogas antes del acto sexual.

“Esto nos crea una preocupación con esta población, ya queeste estudio no incluye a las escuelas privadas. Además, podemos observar unas conductas de riesgo que pueden tener consecuencias, como el embarazo y ser infectado por alguna ETS. Por lo que puedo pensar que es aún mayor el número de jóvenes que esta activo sexualmente”, señala Rodríguez Bidot.

De hecho, entre las ETS que reportaron jóvenes y adolescentes de 10 a 19 años, Rodríguez Bidot destaca que la de mayor incidencia reportada es la clamidia, lo que representa un 79% de los casos. “Recordemos que esta enfermedad, en la mayoría de los casos, es asintomática (no da síntomas) y puede llevar a las personas a la infertilidad en su edad reproductiva. Por esta razón se recomienda el cernimiento entre las edades de 13 a 29 años de edad”, añade Rodríguez Bidot.

La segunda ETS con mayor cantidad de casos reportada para este grupo de edad es el virus del papiloma humano (VPH) con 406 casos, en su mayoría en el género femenino. Otras ETS reportadas al sistema son herpes genital con 90 casos, sífilis en todos sus estadios con 42 casos y gonorrea con 38 casos. “En comparación, entre los años 2008 y 2009, sólo podemos observar un aumento en el reporte de la clamidia y el VPH, mientras que se observa una disminución del resto de las ETS en esta población especifica”, dice Rodríguez Bidot.

Sin embargo, el funcionario aclara que el número de personas infectadas con una ETS puede ser aún mayor debido a que puede existir un subreporte por aquellos casos que son tratados como una profilaxis y no se les realiza una prueba diagnóstica.

Clave la prevención

A pesar de la existencia y desarrollo de nuevas terapias farmacológicas y la efectividad que éstas han tenido, la información y educación siguen siendo una de las mejores armas en contra de las ETS, recomienda Rodríguez Bidot.

“Las prácticas preventivas que más se recomiendan son: la abstinencia o tener una relación duradera, mutuamente monógama, evitando así las múltiples parejas sexuales”, recomienda Rodríguez Bidot, quien subraya que el uso habitual y correcto de condones látex puede reducir el riesgo de transmisión. También enfatiza en la abstención del abuso del alcohol y del uso de drogas.

“Se debe proveer educación sobre la reducción de riesgos sexuales, las diferentes enfermedades de transmisión sexual, abstinencia, métodos de barrera utilizados en los actos sexuales para evitar contagio y la manera correcta de utilizar los mismos, y la notificación de la pareja para así detener el contagio de la enfermedad”, explica Rodríguez Bidot, mientras destaca los servicios de la Sección de Educación en Salud de la División de Prevención de ETS/VIH/Sida.

“Se encarga de brindar charlas y conferencias sobre las ETS, cómo utilizar los métodos de barrera y la negociación de la utilización del condón en los actos sexuales”, agrega Rodríguez Bidot. También menciona unos acuerdos colaborativos con el Departamento de Educación en el que, además de ir a las escuelas a realizar cernimiento de estas enfermedades, brindan conferencias y talleres a los maestros de salud escolar, para que estos lleven el mensaje de prevención como parte de sus currículos de instrucción.

Conductas de riesgo

 

• Práctica de sexo (vaginal, oral o anal) sin protección
• Múltiples parejas sexuales
• Abuso de alcohol y drogas
• Relaciones sexuales con adultos

 

Más información

• Línea informativa del Programa de Prevención de ETS/VIH/Sida: (787) 765-1010 / 1-(800)-981-5721 de 8:00 a.m. a 4:30 p.m. La llamada es confidencial.